miércoles, 8 de septiembre de 2021

Reflexiones en torno al Plan Federal Estratégico de Turismo Sustentable

 

Antecedentes de planificación de turismo

Antes de dar cuenta de los antecedentes de planificación de turismo, considero necesario tener presente que cuando se hace referencia a planificación se está dando cuenta a una especifica forma de formular y ejecutar una política pública dentro del Estado y que inclusive lo excede (Ramirez, Lucas).

 Así entonces, si bien no se trata de una planificación, según lo antes dicho, los comienzos del Turismo en Argentina se vislumbran hacia las últimas décadas del siglo XIX y en correlación con el proceso de organización y consolidación territorial. Dicho turismo podría mencionarse como “incipiente” en la medida en que es restringido a la sociedad de elite, la misma que ocupaba y dirige los puestos de poder político en el territorio. Por lo que este turismo además de ser “escueto” en términos de cantidad de personas que lo practican, (reducido grupo social “civilizado”), también lo es en términos de diversidad de destinos. Así, no se trata de una política pública, por lo que tampoco de una planificación, pero sí de los inicios del turismo como actividad, que luego se ampliará y comenzarán sus planificaciones.

En tanto actividad llevada a cabo por la elite, la misma era para descansar, y los “gustos” por los destinos eran de una particularidad similitud que los elegidos por la sociedad “referente” europea; lugares caracterizados por los paisajes naturales, playas, zonas montañosas, tranquilos, de descanso, pintorescos paisajes y exclusivos (Mar del plata, Puerto Iguazú, San Carlos de Bariloche, y centros termales de Salta y Jujuy) (BERTONCELLO, Rodolfo, 2006). Dato no menor y que luego se verá profundamente transformado es que a estos lugres se accedía por medio del trazado de las vías férreas. Me refiero así entonces al momento en que la Argentina política y económica respondía en su organización al modelo agroexportador.

Con éste inicio entonces se puede seguir, en la línea de los modos de organización socioeconómica y territorial del país, que en el periodo siguiente, Modelo de Industrialización por Sustitución Importaciones, la sociedad de elite ahora se ve desarrollando actividades de industria en las ciudades en crecimiento bajo el lema de “modernizar el campo, urbanizar el país” (CAPANEGRA, Cesar, 2007); así crecen las ciudades y en paralelo las migraciones del campo a la ciudad. 

En este contexto es entonces que, como primer organismo del Estado que se va a encargar de gestionar el turismo por primera vez, será la Dirección Nacional de Turismo y Parques Nacionales (1938), en conjunto con el Turing Club y El Automovil Club Argentino. Como previamente adelante, éstos últimos toman relevancia en tanto y en cuanto las vías de comunicación se van transformando quedando relegada la vía férrea y tomando el principal lugar los caminos, rutas junto a la aparición del automóvil particular, y más tarde, su acceso por parte del sector popular. El mismo que antes no podía imaginar el acceso al turismo, luego, se verá fuertemente beneficiado en la etapa en la cual el Estado tomará un papel fundamental como Benefactor de las condiciones laborales y calidad de vida de un masivo grupo de personas en paralelo con la planificación turística.

Cabe señalar que se ha tomado al turismo en términos de “receta” que los países desarrollados brindan a los países subdesarrollados para “equiparar” las diferencias económicas, tal como se señaló en el trabajo anterior[1]. Una receta con fines modernizadores que permitiría a Argentina insertarse en el orden económico mundial, viéndose beneficiado producto del rol del Estado como canalizador de las voluntades de los grupos de poder.

 Así entonces, desde 1935 en adelante los antecedentes de planificación del turismo se verán impulsados por: El Proyecto de creación del departamento Nacional de turismo, llevado a cabo por el diputado provincial de buenos Aires, Rufino Inda (1935); la proyección de la creación de la Dirección Nacional de Turismo y Parques Nacionales por los diputados Bustillo y Padrós (1935); el proyecto en 1938, del Diputado Eyto, proponiendo la creación de una Dirección Nacional de Turismo; el accionar concreto del Turing Club y Automóvil Club Argentino posicionados como orientadores intelectuales del turismo como cuestión del Estado, (CAPANEGRA, Cesar, 2007).  

De esta manera comenzaron, en materia legislativa, transformaciones de directa influencia en términos de infraestructura y organización de los tiempos de las personas en paralelo con la creación de nuevas organismos (instituciones) que regularán las actividades del turismo como política pública del Estado.

Hito importante en materia de regulación estatal sobre el tiempo libre de los trabajadores lo presenta el peronismo entre 1945 y 1955, como periodo en el cual el turismo se transformará en una actividad de masas, llevada a cabo por la gran cantidad de trabajadores debido a las nuevas y beneficiosas condiciones socioeconómicas características del proceso, producto de un devenir histórico.

Con esta base, hacia mediados de los 60 el turismo toma poder y consolidación como política pública con la idea de que éste podía y debía beneficiar a los subdesarrollados (CAPANEGRA, Cesar, 2007). Este dispositivo entonces recibe apoyo de las más altas instituciones económicas internacionales, como lo son el FMI, BM, FMI, BID, OMT, entre otras. Esta concepción neoclásica, se instala fuertemente en la gestión del turismo y la planificación en Argentina. Turismo destacado por un fuerte componente técnico, de carácter desarrollista y fuertemente institucionalizado.

 

Objetivo general y específico del PFETS

Inscripto en el periodo de auge del Estado Benefactor, el planeamiento se centró en la toma de decisiones, gestión de políticas públicas e intervención en la realidad social y económica. Envuelto por las teorías económicas del desarrollo, se perfiló hacia modelos y formas “correctas” de llevar adelante los procesos de crecimiento económicos y la modernización de las sociedades.

Con esta antesala, en cuanto a objetivo general del Plan Federal Estratégico del Turismo Sustentable en su documento se expresa que:

Objetivo general del Plan Estratégico Territorial. Argentina 2016: Guiar las acciones con impacto espacial hacia un crecimiento equilibrado, integrado, sustentable y socialmente justo del territorio argentino y construir mecanismos de intervención más adecuados para aprovechar las oportunidades de desarrollo”. (Plan Federal Estratégico del Turismo Sustentable, 2005)

Al mismo tiempo que expresa las oportunidades de desarrollo, (sin aclararlas), mas adelante expresa la intención de mejora de las condiciones de competitividad, por lo que puede denotarse un perfil mercantilista subyacente en tanto objetivo general, “heredado” de la planificación tradicional.

Por otra parte mantiene como objetivo la integración regional de las actividades que se desarrollan en un marco participativo por parte de los diferentes actores sociales afectados en la actividad.

En tanto objetivos específicos enuncia:

“Ambientales: implementar un modelo de desarrollo turístico respetuoso del ambiente natural que satisfaga las necesidades presentes, sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras para satisfacer las propias.

Socioculturales: lograr una mayor calidad de vida para los habitantes de la República Argentina, garantizando el respeto a la cultura, la identidad y los valores de las comunidades anfitrionas.

De calidad: desarrollar una cultura de la mejora continua hacia la excelencia, basada en el compromiso de todos los actores y en la renovación de los métodos de gestión y producción, alineándolos a los objetivos estratégicos de la Calidad.

Socioeconómicos: propiciar la generación y distribución equilibrada de la renta turística interna y de los excedentes económicos internacionales generados por el Turismo receptivo, creando al mismo tiempo oportunidades de desarrollo económico y social para las generaciones venideras.” (“Plan Federal Estratégico de Turismo Sustentable”, 2005)

 

Siguiendo con el análisis anterior puede analizarse que no aclara en términos conceptuales, por lo que cabe preguntarse: ¿A qué  necesidades se refiere?; ¿a qué y cuántas generaciones? ¿Todas?, ¿de todas las clases sociales? Respecto de la Calidad puede observarse un discurso tradicional, ¿desarrollista?, cuando expresa “desarrollar una cultura de la mejora continua hacia la excelencia”.

En cuanto a lo socioeconómico los indicadores están lejos del análisis del impacto en la sociedad local a pequeña escala que es la que aporta al mismo en los “talleres” de participación abierta de la nueva modalidad.

 

Actores, Rol Estatal y Privado

Los actores que participan en el PFETS son diversas instituciones y organismos: Sociedad Civil local del lugar en que se lleva a cabo el plan de turismo, el Estado, ambas cámaras de la nación y representantes de los gobiernos municipales y regionales, CFI, CTA, por otra parte también participan la SECTUR, APN, actores de poder económico (privados), intelectuales técnicos, Turing Club, Automovil Club Argentino, FMI, BM, OMT, OCDE, WTTC, OEA, entre otros (CAPANEGRA, Cesar, 2007).

El rol que le cabe al Estado es el de regulador, generar un marco normativo de las políticas públicas de gestión turística, (como se presenta en Kuper, Troncoso y Ramirez, de índole burocrático), también le competen el marketing permitiendo que el privado junto a los organismos internacionales realicen sus actividades de inversión sin mayores dificultades. Así mismo el rol del privado es de co-gestor en las políticas públicas junto al Estado creando nuevos destinos y transformando los previos. En este sentido el Estado funciona como coordinador y facilitador.


La noción de desarrollo en el PFETS. El vínculo turismo – desarrollo socioeconómico

En apartados anteriores me fue imposible no referirme a la noción de desarrollo que aparece en el PFETS, por ejemplo en sus objetivos (ver apartado Objetivo general y específico del PFETS).

La noción de desarrollo aparece cada vez que se apunta a las formas tradicionales con objetivos de beneficio económico de tinte neoliberal por sobre el bienestar equitativo social; si bien en términos teóricos presenta una nueva forma de pensar y hacer la planificación turística, en su práctica concreta, oculta por un discurso renovador, se traslucen acciones desarrollistas, verticalistas y tecnicistas llevadas a cabo por expertos que son quienes en un comienzo y al final del plan toman las decisiones de lo que quedará al fin plasmado como documento y acción a llevar a cabo en el territorio (KUPER, Diego, Lucas Ramírez, Claudia Troncoso, 2010).

En cuanto al vínculo turismo-desarrollo económico se presentan ideas que son “atractivas” y no conflictivas, políticamente correctas, pero poco claras y definidas, en  línea con las características del desarrollo económico neoliberal globalizante, en un marco de descentralización del poder público y en un contexto de crisis de actividades económicas tradicionales.

 

Características de la planificación turística en Argentina

Si bien un poco se mencionó en puntos anteriores, las características de la planificación turística en Argentina en un primer momento (tradicional) se caracteriza por su fuerte sentido desarrollista, ligado a la sociedad de elite, en pos del beneficio social en cuanto a discurso, pero no así en la praxis.

Por un fuerte verticalismo en cuanto a la formulación del plan llevado a cabo por expertos especialistas que garantizan la efectividad de aplicabilidad del mismo, el cual luego será “bajado” por nación a las provincias y municipios, teniendo éstos un rol netamente pasivo en el mismo. Un fuerte componente como dispositivo de disciplinamiento para generar consenso político que asegura la permanencia en el poder. Impulsor del desarrollo socioeconómico apoyado por los grandes organismos internacionales. Y se ajusta a cualquier contexto, régimen político, es decir que se puede aplicar en todos lados más allá de las condiciones específicas del espacio sociocultural y económico.

Por otra parte el estratégico, se caracteriza por ser participativo, abierto, flexible. Así mismo se caracteriza por una interdisciplinariedad de la cual carecía el tradicional. Por otra parte la participación de los actores es mediante un taller que dura alrededor de dos días aproximadamente en el cual el planificador no es más que el puente entre la voz de las necesidades locales y lo que aparece plasmado en el plan. Todo esto en términos teóricos discursivos, se ha expresado en líneas anteriores que esto no es así completamente en términos prácticos tal como sucede en el tradicional. En el cuerpo teórico de Kuper, Troncoso y Ramírez aparece esto expresado con claridad en las citas a los distintos actores sociales participantes del plan.

 

Vínculos en torno al desarrollo del turismo y la construcción del territorio a escala nacional y regional 

Los vínculos que se encuentran presentes en torno al desarrollo turístico y la construcción del territorio a escala nacional y regional tienen que ver con, por una parte cómo éste (el turismo) fue en un principio, propulsor de consolidación territorial en términos de integración e identidad, mediante por ejemplo la construcción de las vías férreas las cuales llegaban a lugares de frontera “deshabitadas” (en esta lógica de conquista territorial), mediante la cual se promovía habitar el territorio con fines nacionalistas. Eran así estas vías de comunicación las principales para llevar a cabo la integración del territorio, en sus zonas fronterizas (destinos turísticos montañosos, termales, paisajes naturales de alto valor)[2] y hacia el centro de la estructura radio céntrica de este, (destinos turísticos de sol y playa); en términos regionales primeramente, bajo la lógica agroexportadora, (“Conocer el territorio es construir patria”, era el lema mediante el cual se promovía al turismo como actividad para que los Argentinos pudieran conocer su tierra y comenzar a sentirse parte de ella), más tarde la industrial, que derivó en el desarrollo de grandes conglomerados urbanos, con un turismo esta vez, de índole, masiva y  nacional.

Por otra parte el carácter desarrollista de la actividad turística tiene fuertes implicancias en la consolidación del poder gubernamental y en la construcción de un territorio que aspira a la modernidad como fin de mejora de calidad de vida en tanto discurso legitimador.

El turismo se ve fuertemente vinculado a la consolidación territorial nacional en tanto responde a las demandas sociales mediante planes ejecutados con financiación internacional. No cabe dudas de que existe una construcción territorial, a lo largo del tiempo analizado en la presente unidad, pero si cabe preguntarse quiénes son los reales destinatarios para los cuales se construye dicho territorio en la forma en que se lo va haciendo, conforme pasa el tiempo, y avanzando los modelos económicos dominantes internacionales.


[1] (…)Con todo esto intento expresar que el turismo desde el marco de los países “desarrollados” como actividad para un “progreso” económico se encuentra en coherencia con dichos contextos, no así con los países considerados como “subdesarrollados”, ya que las recetas económicas propuestas por los primeros no contemplan los contextos propios de estos últimos. (…) (Trabajo Práctico Nº 2 U.II de Turismo como Gestor del Desarrollo Local).

[2]Sin embargo, más allá de las cualidades intrínsecas de estos atributos de cada destino turístico, son las funciones que la sociedad les asigna, junto con las posibilidades y la utilidad de hacerlo (diversas para los diferentes actores sociales), las que acaban definiendo esta condición.” (BERTONCELLO, Rodolfo, 2006).


Referencias Bibliográficas:


-              ALMIRON Analía; Bertoncello, Rodolfo; Kuper Diego y Ramírez Lucas (2009). “El turismo como impulsor del desarrollo en Argentina. Una revisión de los estudios sobre la temática”. Aportes y Transferencias. Tiempo Libre, Turismo y Recreación, Vol. 12, núm, 1, pp. 57-86. Mar del Plata: Centro Estudios Turísticos, Univ. Nac. Mar del Plata, 2009. ISSN 0329-2045.

-          ARGENTINA, Secretaría de Turismo de la Nación (2005). “Plan Federal Estratégico de Turismo Sustentable.” Buenos Aires.

-          BERTONCELLO, Rodolfo, (2006). Turismo, territorio y sociedad. El "mapa turístico de la Argentina. En: Geraiges de Lemos, A.; M. Arroyo y M. L. Silveira (orgs.), America Latina: cidade, campo e turismo. Buenos Aires: CLACSO-USP, pp.317-336.

-              BRITTON, S. (1982) “The political economy of tourism in the third world”. En: Annals of Tourism Research. Vol 9. pp. 351-389. USA

-              CAPANEGRA, Cesar (2007) “La Política Turística Argentina del Siglo XX. Emergencia e institucionalización del turismo como Política y Planificación pública 1930-2001”. Ponencia presentada en las VII Jornadas de Sociología. Pasado, presente y futuro 1957-2007. 50º Aniversario de la Carrera de Sociología, Universidad de Buenos Aires. Buenos Aires. Facultad de Ciencias Sociales, Universidad de Buenos Aires. Buenos Aires.

-             ESTEVA, Gustavo (2000): Desarrollo. En: Andreu VIOLA (Comp.) Antropología del Desarrollo.Teorías y estudios etnográficos en América Latina. Editora Paidós, Barcelona, p.67-101.

-                   KUPER, Diego, Lucas Ramírez, Claudia Troncoso (2010). “Política turística y planificación. ¿De las políticas centralizadas a las estrategias participativas?”. Scripta Nova Revista electrónica de Geografía y Ciencias Sociales, Vol. XIV, núm. 331 (41). Agosto

-         LANFANT, Marie (1980) “Introducción. El turismo en el proceso de internacionalización”. En Revista Internacional de Ciencias Sociales, Vol. XXXII, Nº1. UNESCO, París.

-              NISBET, Robert (1981): Introducción. En: Historia de la idea de progreso. GEDISA, Barcelona, Segunda Parte, p.243-253.

-          ROFMAN; Alejandro. (2006) El enfoque del desarrollo local: conflictos y limitaciones. En: Villar – Rofman (Comp). Desarrollo Local. Una revisión crítica del debate. Editorial Espacio. Buenos Aires, p.38-58.

-          RUBIO GIL, Angeles (2003). Capítulo X: Turismo, sociedad y desarrollo. En: RUBIO GIL, A. (Coord.) 2003. Sociología del Turismo. Barcelona. Ariel Turismo, p.267-292.

-         VIOLA, Andreu (2000): La crisis del desarrollismo y el surgimiento de la antropología del desarrollo. En: Andreu VIOLA (Comp.) Antropología del Desarrollo. Teorías y estudios etnográficos en América Latina, Editora Paidós, Barcelona, p. 9-64.

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