lunes, 20 de septiembre de 2021

Conformación de la deuda externa argentina según Sevares, J. y Mancebo, M.

Periodo temporal - Factores Intervinientes y Rol del Estado

Siglo XIX hasta las primeras décadas del siglo XX

Factores Intervinientes

Dependencia económica Británica. Crisis económica en Europa que impactaba directamente en la economía de Argentina. Desvalorización de la tierra. Cambio desfavorable para la economía Argentina en pesos frente al oro. Emisión excesiva (solo se benefician los exportadores cuando existe demanda de productos primarios, la clase media y baja se ve desfavorecida por comprar productos importados a precio oro con sueldo en pesos). Financiamiento de guerras internas y externas (1880, el gasto de guerra era la cuarta parte del gasto publico) Ajuste fiscal con aumentos de impuestos. Especulación financiera.

Rol del Estado

Herederos de deudas desde la configuración política territorial de las provincias unidas. Sucesión de gobiernos que heredan deudas y las aumentan para inversión pública sin realizar dichas obras y para pagar deuda.
Rol de independencia política de España pero de dependencia económica y comercial de Inglaterra. Estado al servicio de la demanda y capital externo, al servicio del libre mercado y solicitante de empréstitos.
Creación y endeudamiento externo de Bancos provincial y nacional.
Pago de deuda externa en oro, cobro aduanero en pesos (hasta 1890).
Entre 1882 y 1913 el Estado aumentó la deuda pública de 95millones de pesos a 544 millones.

Principios del siglo XX hasta 1975

Factores Intervinientes

Aumento de ingresos por exportaciones. Caída de precios de exportación hacia la década del 30. Sensibilidad económica por renovación de créditos.
Durante y después de la Segunda Guerra Mundial las condiciones del mercado internacional favorece a Argentina.
Escasez del financiamiento internacional. Protagonismo de organismos financieros internacionales.
El sistema monetario internacional liberal y limitado a grandes potencias.
El dólar toma protagonismo. Superávit de países petroleros. Aumento de las tasas de interés estadounidenses.

Rol del Estado

El Banco central disponía de oro, el gobierno de Perón, hacia 1948, reduce
deuda externa.
Rol del Estado al servicio de inversiones extranjeras y financiamiento de comercio y
demandante de préstamos y créditos no destinados al desarrollo económico. No interviene en economía privada que no cancela deuda.
Año 1945 Rol interventor del Estado.


Desde 1976 a 1983

Factores Intervinientes

Globalización comercial y financiera.
Apertura y desregulación comercial y financiera.
Reducción de aranceles aduaneros.
Especulación financiera cortoplacista.

Rol del Estado

El Estado cumple un rol funcional al liberalismo. Desregulación del sistema bancario, lo que permite libre fijación de tasas de interés y localización del crédito.
Se contrae más deuda externa por parte de privados y el Estado.
La deuda externa aumentó de 8mil millones de dólares en 1976 a 36 mil millones en 1981 (20mil publica y 16 mil privada) 1982 Estatización de deuda (Cavallo)


Desde 1984 a 1989

Factores Intervinientes

Modificaciones en el mercado internacional financiero a partir de la adopción del modelo político neoliberal y avances tecnológicos.
Crecimiento de actores financieros por sobre los bancos, los fondos de pensión e inversión son invertidos en títulos de deuda de empresas y gobiernos.
Retiro de capitales de la región latinoamericana.

Rol del Estado

“Vuelta a la democracia” (1983).
Redefinición de relaciones con acreedores externos, Plan Austral.
“Burguesía local internacionalizada”.
Cesación de pago a la deuda.
Rol del Estado al servicio del libre mercado.

Desde 1990 a 2004

Factores Intervinientes

Políticas de ajuste del FMI y BM.
Liberalismo económico. Liberación de inversiones extranjeras y convertibilidad, extranjerización de la
producción y la banca. Privatización.
Renegociación e deuda pública.
Consenso de Washington.
Previsibilidad cambiaria.
Crisis mexicana del tequila provoca fuerte salida de capitales.
Déficit externo.
Aumento de salida de divisas por pagos de intereses de deuda, pagos de
servicios tecnológicos, remisión de utilidades, depósitos de empresas y
particulares en el exterior, gasto en turismo en el exterior.
Integración nacional a las redes de delito global. Lavados y paraísos fiscales.
Año 2001 pérdida de depósitos bancarios y salida de capital acentuada.
FMI emite crédito de respaldo de 40 mil millones de dólares (blindaje).

Rol del Estado

Rol del Estado al servicio de las privatizaciones, liberación de inversiones extranjeras y convertibilidad del peso al dólar y apertura comercial.
Financiamiento interno del Estado mediante impuestos o contrayendo deuda.
Estrechas relaciones económicas con EE.UU (dependencia).
Privatización del sistema jubilatorio.
El Estado no estimula actividades exportadoras nacionales.
Sus políticas de promoción, subsidios, fomento tecnológico educativo y otros,
relegados por políticas neoliberales.
El Estado posterga legislaciones de control y penalización de delitos globales.
Cavallo renegocia canje de deuda, limita los retiros de depósitos (corralito).
Subordinación del Estado ante los bancos.
A fines de 2004 la deuda pública era de 182mil millones de dólares, con 82mil millones en default.

Desde el año 2004 al 2014

Factores Intervinientes

Establecimiento de las bases del vínculo económico con china.
Demanda externa de materias primas (soja).
Aumento de precio internacional de soja.

Rol del Estado

Rol del Estado con moderada intervención.
Control de la evasión. Aumento del gasto publico. Pago de intereses de deuda.
En políticas exteriores comerciales ha intentado mantenerse cercano a un contexto latinoamericano y en lo posible alejado de un contexto internacional.
Al finalizar la gestión Kirchner, la deuda en dólares (incluidos los holdouts) se ubicaba en USD 170.625 millones, de los cuales USD 101.870 millones correspondían al Sector Público no Financiero (Nación y provincias) y Banco Central; USD 65.360 millones al Sector Privado no Financiero y unos USD 3.395 millones al Sector Financiero (excluido el BCRA).

Desde el año 2015 a la actualidad

Factores Intervinientes

Inversiones por especulación financiera.
Apertura al mercado internacional.
Reciente convenio con china.
Crisis derivada de pandemia, covid19

Rol del Estado

Retracción de las funciones del Estado.
Reciente protagonismo del Estado.
Para el 10 de Febrero del año 2019 la deuda argentina se acerca al 97,7% del PBI
del país.
La carga impositiva y los planes sociales se han ampliado.


Bibliografía

Mancebo, M. (1998). EL NUEVO BLOQUE DE PODER Y EL NUEVO MODELO DE DOMINACIÓN (1976-1996). En Hugo Nochteff Editor: La economía a fin de siglo: fragmentación presente y desarrollo ausente. EUDEBA/FLACSO. Buenos Aires. pp.169-202.
Sevares, J. (2005): Historia de la Deuda Dos siglos de Especulación. Claves para todos, Colección dirigida por José Nun. Capital Intelectual. Buenos Aires, 110p.

Relación entre la geografía y el turismo (acotada)

 


Partiendo de la base de que el Espacio Geográfico es el objeto de estudio de la Geografía en su relación sociedad – naturaleza como claramente lo expresa Milton Santos (2000) en un complejo sistema de objetos y sistemas de acciones indisolubles, solidario y contradictorio; y, que el Turismo, según la OMT (citando a Sancho, 1998) son las actividades que realizan las personas durante sus viajes y estancias en un lugar diferente al de su entorno habitual, por no más de un año con fines de ocio, negocios y otros; es por ello que consideramos que la relación entre éstas se configura en torno al complejo concepto de TERRITORIO, entendido este como proceso de Construcción Social en el cual circula el poder que, a saber de Raffestin (1980), no es ni adquirido ni poseído sino pura y simplemente ejercido por actores provenientes de la población.
Estos producen el territorio partiendo de la primera realidad dada que es el espacio. Por tanto en esta relación el turismo cumple rol central en la transformación de los territorios.

miércoles, 8 de septiembre de 2021

Reflexiones en torno al Plan Federal Estratégico de Turismo Sustentable

 

Antecedentes de planificación de turismo

Antes de dar cuenta de los antecedentes de planificación de turismo, considero necesario tener presente que cuando se hace referencia a planificación se está dando cuenta a una especifica forma de formular y ejecutar una política pública dentro del Estado y que inclusive lo excede (Ramirez, Lucas).

 Así entonces, si bien no se trata de una planificación, según lo antes dicho, los comienzos del Turismo en Argentina se vislumbran hacia las últimas décadas del siglo XIX y en correlación con el proceso de organización y consolidación territorial. Dicho turismo podría mencionarse como “incipiente” en la medida en que es restringido a la sociedad de elite, la misma que ocupaba y dirige los puestos de poder político en el territorio. Por lo que este turismo además de ser “escueto” en términos de cantidad de personas que lo practican, (reducido grupo social “civilizado”), también lo es en términos de diversidad de destinos. Así, no se trata de una política pública, por lo que tampoco de una planificación, pero sí de los inicios del turismo como actividad, que luego se ampliará y comenzarán sus planificaciones.

En tanto actividad llevada a cabo por la elite, la misma era para descansar, y los “gustos” por los destinos eran de una particularidad similitud que los elegidos por la sociedad “referente” europea; lugares caracterizados por los paisajes naturales, playas, zonas montañosas, tranquilos, de descanso, pintorescos paisajes y exclusivos (Mar del plata, Puerto Iguazú, San Carlos de Bariloche, y centros termales de Salta y Jujuy) (BERTONCELLO, Rodolfo, 2006). Dato no menor y que luego se verá profundamente transformado es que a estos lugres se accedía por medio del trazado de las vías férreas. Me refiero así entonces al momento en que la Argentina política y económica respondía en su organización al modelo agroexportador.

Con éste inicio entonces se puede seguir, en la línea de los modos de organización socioeconómica y territorial del país, que en el periodo siguiente, Modelo de Industrialización por Sustitución Importaciones, la sociedad de elite ahora se ve desarrollando actividades de industria en las ciudades en crecimiento bajo el lema de “modernizar el campo, urbanizar el país” (CAPANEGRA, Cesar, 2007); así crecen las ciudades y en paralelo las migraciones del campo a la ciudad. 

En este contexto es entonces que, como primer organismo del Estado que se va a encargar de gestionar el turismo por primera vez, será la Dirección Nacional de Turismo y Parques Nacionales (1938), en conjunto con el Turing Club y El Automovil Club Argentino. Como previamente adelante, éstos últimos toman relevancia en tanto y en cuanto las vías de comunicación se van transformando quedando relegada la vía férrea y tomando el principal lugar los caminos, rutas junto a la aparición del automóvil particular, y más tarde, su acceso por parte del sector popular. El mismo que antes no podía imaginar el acceso al turismo, luego, se verá fuertemente beneficiado en la etapa en la cual el Estado tomará un papel fundamental como Benefactor de las condiciones laborales y calidad de vida de un masivo grupo de personas en paralelo con la planificación turística.

Cabe señalar que se ha tomado al turismo en términos de “receta” que los países desarrollados brindan a los países subdesarrollados para “equiparar” las diferencias económicas, tal como se señaló en el trabajo anterior[1]. Una receta con fines modernizadores que permitiría a Argentina insertarse en el orden económico mundial, viéndose beneficiado producto del rol del Estado como canalizador de las voluntades de los grupos de poder.

 Así entonces, desde 1935 en adelante los antecedentes de planificación del turismo se verán impulsados por: El Proyecto de creación del departamento Nacional de turismo, llevado a cabo por el diputado provincial de buenos Aires, Rufino Inda (1935); la proyección de la creación de la Dirección Nacional de Turismo y Parques Nacionales por los diputados Bustillo y Padrós (1935); el proyecto en 1938, del Diputado Eyto, proponiendo la creación de una Dirección Nacional de Turismo; el accionar concreto del Turing Club y Automóvil Club Argentino posicionados como orientadores intelectuales del turismo como cuestión del Estado, (CAPANEGRA, Cesar, 2007).  

De esta manera comenzaron, en materia legislativa, transformaciones de directa influencia en términos de infraestructura y organización de los tiempos de las personas en paralelo con la creación de nuevas organismos (instituciones) que regularán las actividades del turismo como política pública del Estado.

Hito importante en materia de regulación estatal sobre el tiempo libre de los trabajadores lo presenta el peronismo entre 1945 y 1955, como periodo en el cual el turismo se transformará en una actividad de masas, llevada a cabo por la gran cantidad de trabajadores debido a las nuevas y beneficiosas condiciones socioeconómicas características del proceso, producto de un devenir histórico.

Con esta base, hacia mediados de los 60 el turismo toma poder y consolidación como política pública con la idea de que éste podía y debía beneficiar a los subdesarrollados (CAPANEGRA, Cesar, 2007). Este dispositivo entonces recibe apoyo de las más altas instituciones económicas internacionales, como lo son el FMI, BM, FMI, BID, OMT, entre otras. Esta concepción neoclásica, se instala fuertemente en la gestión del turismo y la planificación en Argentina. Turismo destacado por un fuerte componente técnico, de carácter desarrollista y fuertemente institucionalizado.

 

Objetivo general y específico del PFETS

Inscripto en el periodo de auge del Estado Benefactor, el planeamiento se centró en la toma de decisiones, gestión de políticas públicas e intervención en la realidad social y económica. Envuelto por las teorías económicas del desarrollo, se perfiló hacia modelos y formas “correctas” de llevar adelante los procesos de crecimiento económicos y la modernización de las sociedades.

Con esta antesala, en cuanto a objetivo general del Plan Federal Estratégico del Turismo Sustentable en su documento se expresa que:

Objetivo general del Plan Estratégico Territorial. Argentina 2016: Guiar las acciones con impacto espacial hacia un crecimiento equilibrado, integrado, sustentable y socialmente justo del territorio argentino y construir mecanismos de intervención más adecuados para aprovechar las oportunidades de desarrollo”. (Plan Federal Estratégico del Turismo Sustentable, 2005)

Al mismo tiempo que expresa las oportunidades de desarrollo, (sin aclararlas), mas adelante expresa la intención de mejora de las condiciones de competitividad, por lo que puede denotarse un perfil mercantilista subyacente en tanto objetivo general, “heredado” de la planificación tradicional.

Por otra parte mantiene como objetivo la integración regional de las actividades que se desarrollan en un marco participativo por parte de los diferentes actores sociales afectados en la actividad.

En tanto objetivos específicos enuncia:

“Ambientales: implementar un modelo de desarrollo turístico respetuoso del ambiente natural que satisfaga las necesidades presentes, sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras para satisfacer las propias.

Socioculturales: lograr una mayor calidad de vida para los habitantes de la República Argentina, garantizando el respeto a la cultura, la identidad y los valores de las comunidades anfitrionas.

De calidad: desarrollar una cultura de la mejora continua hacia la excelencia, basada en el compromiso de todos los actores y en la renovación de los métodos de gestión y producción, alineándolos a los objetivos estratégicos de la Calidad.

Socioeconómicos: propiciar la generación y distribución equilibrada de la renta turística interna y de los excedentes económicos internacionales generados por el Turismo receptivo, creando al mismo tiempo oportunidades de desarrollo económico y social para las generaciones venideras.” (“Plan Federal Estratégico de Turismo Sustentable”, 2005)

 

Siguiendo con el análisis anterior puede analizarse que no aclara en términos conceptuales, por lo que cabe preguntarse: ¿A qué  necesidades se refiere?; ¿a qué y cuántas generaciones? ¿Todas?, ¿de todas las clases sociales? Respecto de la Calidad puede observarse un discurso tradicional, ¿desarrollista?, cuando expresa “desarrollar una cultura de la mejora continua hacia la excelencia”.

En cuanto a lo socioeconómico los indicadores están lejos del análisis del impacto en la sociedad local a pequeña escala que es la que aporta al mismo en los “talleres” de participación abierta de la nueva modalidad.

 

Actores, Rol Estatal y Privado

Los actores que participan en el PFETS son diversas instituciones y organismos: Sociedad Civil local del lugar en que se lleva a cabo el plan de turismo, el Estado, ambas cámaras de la nación y representantes de los gobiernos municipales y regionales, CFI, CTA, por otra parte también participan la SECTUR, APN, actores de poder económico (privados), intelectuales técnicos, Turing Club, Automovil Club Argentino, FMI, BM, OMT, OCDE, WTTC, OEA, entre otros (CAPANEGRA, Cesar, 2007).

El rol que le cabe al Estado es el de regulador, generar un marco normativo de las políticas públicas de gestión turística, (como se presenta en Kuper, Troncoso y Ramirez, de índole burocrático), también le competen el marketing permitiendo que el privado junto a los organismos internacionales realicen sus actividades de inversión sin mayores dificultades. Así mismo el rol del privado es de co-gestor en las políticas públicas junto al Estado creando nuevos destinos y transformando los previos. En este sentido el Estado funciona como coordinador y facilitador.


La noción de desarrollo en el PFETS. El vínculo turismo – desarrollo socioeconómico

En apartados anteriores me fue imposible no referirme a la noción de desarrollo que aparece en el PFETS, por ejemplo en sus objetivos (ver apartado Objetivo general y específico del PFETS).

La noción de desarrollo aparece cada vez que se apunta a las formas tradicionales con objetivos de beneficio económico de tinte neoliberal por sobre el bienestar equitativo social; si bien en términos teóricos presenta una nueva forma de pensar y hacer la planificación turística, en su práctica concreta, oculta por un discurso renovador, se traslucen acciones desarrollistas, verticalistas y tecnicistas llevadas a cabo por expertos que son quienes en un comienzo y al final del plan toman las decisiones de lo que quedará al fin plasmado como documento y acción a llevar a cabo en el territorio (KUPER, Diego, Lucas Ramírez, Claudia Troncoso, 2010).

En cuanto al vínculo turismo-desarrollo económico se presentan ideas que son “atractivas” y no conflictivas, políticamente correctas, pero poco claras y definidas, en  línea con las características del desarrollo económico neoliberal globalizante, en un marco de descentralización del poder público y en un contexto de crisis de actividades económicas tradicionales.

 

Características de la planificación turística en Argentina

Si bien un poco se mencionó en puntos anteriores, las características de la planificación turística en Argentina en un primer momento (tradicional) se caracteriza por su fuerte sentido desarrollista, ligado a la sociedad de elite, en pos del beneficio social en cuanto a discurso, pero no así en la praxis.

Por un fuerte verticalismo en cuanto a la formulación del plan llevado a cabo por expertos especialistas que garantizan la efectividad de aplicabilidad del mismo, el cual luego será “bajado” por nación a las provincias y municipios, teniendo éstos un rol netamente pasivo en el mismo. Un fuerte componente como dispositivo de disciplinamiento para generar consenso político que asegura la permanencia en el poder. Impulsor del desarrollo socioeconómico apoyado por los grandes organismos internacionales. Y se ajusta a cualquier contexto, régimen político, es decir que se puede aplicar en todos lados más allá de las condiciones específicas del espacio sociocultural y económico.

Por otra parte el estratégico, se caracteriza por ser participativo, abierto, flexible. Así mismo se caracteriza por una interdisciplinariedad de la cual carecía el tradicional. Por otra parte la participación de los actores es mediante un taller que dura alrededor de dos días aproximadamente en el cual el planificador no es más que el puente entre la voz de las necesidades locales y lo que aparece plasmado en el plan. Todo esto en términos teóricos discursivos, se ha expresado en líneas anteriores que esto no es así completamente en términos prácticos tal como sucede en el tradicional. En el cuerpo teórico de Kuper, Troncoso y Ramírez aparece esto expresado con claridad en las citas a los distintos actores sociales participantes del plan.

 

Vínculos en torno al desarrollo del turismo y la construcción del territorio a escala nacional y regional 

Los vínculos que se encuentran presentes en torno al desarrollo turístico y la construcción del territorio a escala nacional y regional tienen que ver con, por una parte cómo éste (el turismo) fue en un principio, propulsor de consolidación territorial en términos de integración e identidad, mediante por ejemplo la construcción de las vías férreas las cuales llegaban a lugares de frontera “deshabitadas” (en esta lógica de conquista territorial), mediante la cual se promovía habitar el territorio con fines nacionalistas. Eran así estas vías de comunicación las principales para llevar a cabo la integración del territorio, en sus zonas fronterizas (destinos turísticos montañosos, termales, paisajes naturales de alto valor)[2] y hacia el centro de la estructura radio céntrica de este, (destinos turísticos de sol y playa); en términos regionales primeramente, bajo la lógica agroexportadora, (“Conocer el territorio es construir patria”, era el lema mediante el cual se promovía al turismo como actividad para que los Argentinos pudieran conocer su tierra y comenzar a sentirse parte de ella), más tarde la industrial, que derivó en el desarrollo de grandes conglomerados urbanos, con un turismo esta vez, de índole, masiva y  nacional.

Por otra parte el carácter desarrollista de la actividad turística tiene fuertes implicancias en la consolidación del poder gubernamental y en la construcción de un territorio que aspira a la modernidad como fin de mejora de calidad de vida en tanto discurso legitimador.

El turismo se ve fuertemente vinculado a la consolidación territorial nacional en tanto responde a las demandas sociales mediante planes ejecutados con financiación internacional. No cabe dudas de que existe una construcción territorial, a lo largo del tiempo analizado en la presente unidad, pero si cabe preguntarse quiénes son los reales destinatarios para los cuales se construye dicho territorio en la forma en que se lo va haciendo, conforme pasa el tiempo, y avanzando los modelos económicos dominantes internacionales.


[1] (…)Con todo esto intento expresar que el turismo desde el marco de los países “desarrollados” como actividad para un “progreso” económico se encuentra en coherencia con dichos contextos, no así con los países considerados como “subdesarrollados”, ya que las recetas económicas propuestas por los primeros no contemplan los contextos propios de estos últimos. (…) (Trabajo Práctico Nº 2 U.II de Turismo como Gestor del Desarrollo Local).

[2]Sin embargo, más allá de las cualidades intrínsecas de estos atributos de cada destino turístico, son las funciones que la sociedad les asigna, junto con las posibilidades y la utilidad de hacerlo (diversas para los diferentes actores sociales), las que acaban definiendo esta condición.” (BERTONCELLO, Rodolfo, 2006).


Referencias Bibliográficas:


-              ALMIRON Analía; Bertoncello, Rodolfo; Kuper Diego y Ramírez Lucas (2009). “El turismo como impulsor del desarrollo en Argentina. Una revisión de los estudios sobre la temática”. Aportes y Transferencias. Tiempo Libre, Turismo y Recreación, Vol. 12, núm, 1, pp. 57-86. Mar del Plata: Centro Estudios Turísticos, Univ. Nac. Mar del Plata, 2009. ISSN 0329-2045.

-          ARGENTINA, Secretaría de Turismo de la Nación (2005). “Plan Federal Estratégico de Turismo Sustentable.” Buenos Aires.

-          BERTONCELLO, Rodolfo, (2006). Turismo, territorio y sociedad. El "mapa turístico de la Argentina. En: Geraiges de Lemos, A.; M. Arroyo y M. L. Silveira (orgs.), America Latina: cidade, campo e turismo. Buenos Aires: CLACSO-USP, pp.317-336.

-              BRITTON, S. (1982) “The political economy of tourism in the third world”. En: Annals of Tourism Research. Vol 9. pp. 351-389. USA

-              CAPANEGRA, Cesar (2007) “La Política Turística Argentina del Siglo XX. Emergencia e institucionalización del turismo como Política y Planificación pública 1930-2001”. Ponencia presentada en las VII Jornadas de Sociología. Pasado, presente y futuro 1957-2007. 50º Aniversario de la Carrera de Sociología, Universidad de Buenos Aires. Buenos Aires. Facultad de Ciencias Sociales, Universidad de Buenos Aires. Buenos Aires.

-             ESTEVA, Gustavo (2000): Desarrollo. En: Andreu VIOLA (Comp.) Antropología del Desarrollo.Teorías y estudios etnográficos en América Latina. Editora Paidós, Barcelona, p.67-101.

-                   KUPER, Diego, Lucas Ramírez, Claudia Troncoso (2010). “Política turística y planificación. ¿De las políticas centralizadas a las estrategias participativas?”. Scripta Nova Revista electrónica de Geografía y Ciencias Sociales, Vol. XIV, núm. 331 (41). Agosto

-         LANFANT, Marie (1980) “Introducción. El turismo en el proceso de internacionalización”. En Revista Internacional de Ciencias Sociales, Vol. XXXII, Nº1. UNESCO, París.

-              NISBET, Robert (1981): Introducción. En: Historia de la idea de progreso. GEDISA, Barcelona, Segunda Parte, p.243-253.

-          ROFMAN; Alejandro. (2006) El enfoque del desarrollo local: conflictos y limitaciones. En: Villar – Rofman (Comp). Desarrollo Local. Una revisión crítica del debate. Editorial Espacio. Buenos Aires, p.38-58.

-          RUBIO GIL, Angeles (2003). Capítulo X: Turismo, sociedad y desarrollo. En: RUBIO GIL, A. (Coord.) 2003. Sociología del Turismo. Barcelona. Ariel Turismo, p.267-292.

-         VIOLA, Andreu (2000): La crisis del desarrollismo y el surgimiento de la antropología del desarrollo. En: Andreu VIOLA (Comp.) Antropología del Desarrollo. Teorías y estudios etnográficos en América Latina, Editora Paidós, Barcelona, p. 9-64.

Reflexión: El rol del Turismo respecto al Desarrollo

 

Si el desarrollo es entendido como el proceso, las fases en que una sociedad, un estado nación, pasa de una situación socioeconómica simple a una más compleja en el cual la calidad de vida de las personas mejora (esto en términos de discurso legitimador del mismo) entonces el turismo, funcionaria aquí como la herramienta, el medio por el cual tanto países desarrollados como países subdesarrollados podrían atravesar dicha  transformación.

Pero el análisis no es tan lineal como el discurso lo presenta, ya que una sociedad no solo se compone de un aspecto económico, sino de otros como el cultural y el político; este último, en la propuesta del turismo como gestor del desarrollo posee gran peso decisivo, ya que será mediante las decisiones políticas que esta actividad se lleve a cabo en el territorio, así, si se quiere, tenemos una propuesta impartida desde países, economías, políticas y sociedades de contextos culturales distantes a un supuesto problema económico de países economías, políticas y sociedades de contextos culturales otros. ¿Qué quiero decir con esto?, los problemas de pobreza en los países mal llamados subdesarrollados, no tienen que ver con el no acceso o  el no paso a la transformación de la modernización, sino que tienen que ver con las gestiones políticas de estos últimos en función de los primeros, como Eduardo Galeano nos dice, el subdesarrollo es el resultado histórico del desarrollo ajeno y muy bien Britton G. Stephen, nos lo va a explicar mediante los casos de las islas Cook, Tonga y Fiji al demostrar cómo mientras los vínculos con la vieja colonia son más fuertes, la idea de desarrollo se instala con mayor solidez y genera, a través del tiempo, vínculos más estrechos con las economías globalizantes. De esta manera, a partir de los años 70` el turismo se irá instalando como el factor modernizador mediante las nuevas modalidades del desarrollo, “desarrollo endógeno”, “desarrollo local”, “ecodesarrollo”, “desarrollo humano”, “desarrollo sustentable”, entre otros, Almirón (2009:69),  sin una clara conceptualización del término “desarrollo”, en conjunto con el alto grado de institucionalidad que irá tomando a lo largo del tiempo. Esto genera las bases para una concepción de dicha actividad, a priori, positiva para los contextos tercermundistas menos favorecidos, en relación a los del primer mundo.

Cabe aquí señalar que estas nuevas modalidades de desarrollo irán acompañadas de nuevas dimensiones que antes no eran tenidas en cuenta como las de la social, la cultural y la política institucional; las cuales si bien dan cuenta de una nueva perspectiva, se encuentran aminorizadas por la escaza claridad del término desarrollo que es en definitiva la que las definirá ante los análisis o proyectos que se lleven a cabo.

Con todo esto intento expresar que el turismo desde el marco de los países “desarrollados” como actividad para un “progreso” económico se encuentra en coherencia con dichos contextos, no así con los países considerados como “subdesarrollados”, ya que las recetas económicas propuestas por los primeros no contemplan los contextos propios de estos últimos.

Un turismo que cumpla un rol productivo para el territorio, (entendido este en su mayor complejidad), de los países del tercer mundo, debiera ser un turismo que escape a las condiciones y manejos de los organismos internacionales, siendo este llevado a cabo por la sociedad misma, por las autoridades representativas mismas del lugar y en cuanto a los lazos con el extranjero debieran darse mediante el marketing, que muy bien puede y sabe llevar a cabo el gobierno, mediante los medios de comunicación como lo es, por ejemplo, internet. Todo esto pensando en que los intereses reales sean el desarrollo local, el bienestar social general y no tan solo un discurso para el bienestar social de un pequeño grupo como se viene sucediendo históricamente.

Referencias Bibliográficas:

v  ALMIRON Analía; Bertoncello, Rodolfo; Kuper Diego y Ramírez Lucas (2009). “El turismo como impulsor del desarrollo en Argentina. Una revisión de los estudios sobre la temática”. Aportes y Transferencias. Tiempo Libre, Turismo y Recreación, Vol. 12, núm, 1, pp. 57-86. Mar del Plata: Centro Estudios Turísticos, Univ. Nac. Mar del Plata, 2009. ISSN 0329-2045.

v  BRITTON, S. (1982) “The political economy of tourism in the third world”. En: Annals of Tourism Research. Vol 9. pp. 351-389. USA

v  LANFANT, Marie (1980) “Introducción. El turismo en el proceso de internacionalización”. En Revista Internacional de Ciencias Sociales, Vol. XXXII, Nº1. UNESCO, París.

v  RUBIO GIL, Angeles (2003). Capítulo X: Turismo, sociedad y desarrollo. En: RUBIO GIL, A. (Coord.) 2003. Sociología del Turismo. Barcelona. Ariel Turismo, p.267-292.

v  ESPINOSA-CORIA, Horacio (2013) El origen del proyecto turístico Cancún, México: Una valoración de sus objetivos iniciales a 42 años de su nacimiento. vol.11, n.1, pp.154-167. ISSN 2007-8900.

v  ESTEVA, Gustavo (2000): Desarrollo. En: Andreu VIOLA (Comp.) Antropología del Desarrollo.Teorías y estudios etnográficos en América Latina. Editora Paidós, Barcelona, p.67-101.

v  NISBET, Robert (1981): Introducción. En: Historia de la idea de progreso. GEDISA, Barcelona, Segunda Parte, p.243-253.

v  ROFMAN; Alejandro. (2006) El enfoque del desarrollo local: conflictos y limitaciones. En: Villar – Rofman (Comp). Desarrollo Local. Una revisión crítica del debate. Editorial Espacio. Buenos Aires, p.38-58.

v  VIOLA, Andreu (2000): La crisis del desarrollismo y el surgimiento de la antropología del desarrollo. En: Andreu VIOLA (Comp.) Antropología del Desarrollo. Teorías y estudios etnográficos en América Latina, Editora Paidós, Barcelona, p. 9-64.

Breves Reflexiones: Aspectos del contexto global vinculados al surgimiento y consolidación del binomio “desarrollo-subdesarrollo”. Conceptualizaciones del “desarrollo local” y criticas a las formas actuales en que se piensa el desarrollo.


Fin de la Segunda Guerra Mundial, EE.UU debía consolidar su hegemonía y hacerla permanente, el presidente Truman en su programa de desarrollo basado en los conceptos del trato justo democrático utiliza la palabra “subdesarrollo” y a partir de allí, cambia el significado de “Desarrollo”, en ese momento millones de personas se metamorfosean y pasan literalmente a dejar de ser todo lo que eran fruto de un espejo impuesto por las palabras del presidente. Se redefinen las identidades de una gran cantidad y diversidad de personas a una minoría homogénea, Gustavo Esteva (2000).

A partir de entonces es que los países desarrollados comienzan a brindarles a los países subdesarrollados las herramientas para que alcancen el estadío superior que toda sociedad en crecimiento debe alcanzar para no quedar en una primitiva situación de estancamiento que las conduciría nada más y nada menos que a la inferioridad. En este proceso entonces se produce la relocalización de las industrias de los países del centro hacia las áreas económicamente emergentes de los países periféricos; es mediante la industria que los países subdesarrollados van a alcanzar el estado socioeconómico superior. En esta configuración los países periféricos productores de materias primas elaborarán los productos necesarios para los piases centrales quienes dejarán de elaborarlos en sus propios territorios y los transportarán, a un bajo costo, desde estas periferias lejanas, Lucas Ramírez, apuntes de clase.

Hacia la década de los 70` surgen una serie de crisis “entrelazadas” si se quiere, por una parte, el progreso implícito en el discurso del desarrollo comienza a caerse, a romperse, se genera desconfianza ante el mismo y se comienza a buscar alternativas al mismo. Comienzan las desconstrucciones de la idea de desarrollo por autores tales como Foucault, Escobar, entre otros. En dicho contexto, son los Servicios Comerciales los que se comienzan a desplegar, la industria ya no da respuestas como lo hizo con anterioridad. Entra en crisis el binomio desarrollo-subdesarrollo, del camino evolutivo. Se toman en cuenta las especificidades de los países periféricos que antes no se tomaba en cuenta en la concepción de desarrollo.

Por lo que la situación comienza a cambiar, los países periféricos se tornan más fuertes ya que la sociedad accede a nuevos bienes y servicios, a educación, a salud, entre otros, surge una nueva configuración del tejido social. Surgen ideas que se configuran en estos centros urbanos de los países periféricos con cierto nivel de transformación social considerado como desarrollo lo que conlleva a un cuestionamiento de los vínculos entre países desarrollados y países subdesarrollados. El desarrollo socioeconómico definido como doctrina, ideología se ve cuestionado en los ámbitos académicos de éstas periferias que dejan de concebirse a sí mismas como tales. Surgen los reconocimientos a marcos culturales que tienen lugar en distintos territorio, se hace hincapié en el hecho de que, reconocer la diferencia es ser desarrollado, de este modo se propone que ser desarrollado no implica ser “la familia feliz del sueño americano” ni ser la economía de EEUU.  Ser desarrollados implica reconocer las diferencias en tanto aspecto cultural, articular las especificidades locales, regionales, nacionales con procesos más generales de transformación. Por lo que el desarrollo socioeconómico va a ser un desarrollo bajo alguna modalidad.

De este modo, en lo que cabe a modo de crítica a la forma de conceptualizar el desarrollo se puede destacar la ausencia de la dimensión cultural, la usencia de las especificidades de cada sociedad, de cada territorio, de cada región de cada nación. Al mismo tiempo se puede criticar que el proceso de transformación no respeta las raíces culturales de cada contexto ya que se deben adoptar las nuevas “recetas” herramientas para lograr el desarrollo bajo dicha concepción.

Del mismo modo a esta forma de conceptualizar el desarrollo se le puede criticar la fecunda necesidad de exponer al otro como inferior para tomar el papel de ejemplo a seguir. Hacia 1988 la UNESCO comienza a desarrollar la dimensión cultural del Desarrollo, pero tras varios análisis a proyectos presentados, la mayoría financiados por el Banco Mundial, se identifica que comienza a darse el etnodesarrollo, el cual tiene que ver con la capacidad de un pueblo para potenciar su cultura como ejemplo a seguir por los demás pueblos. Si bien las poblaciones originarias estaban en contra de esta postura, la tomaron como estrategia para ser escuchados en la marginalidad en que se encontraban.

Pero, la situación, como antes se mencionó, se transforma de manera significativa, citando el material de cátedra,

“La cuestión del desarrollo se diversifica y ya no se hablará de “desarrollo socioeconómico” en tanto forma única, homogénea y universal; ahora se construirá la categoría de desarrollo bajo alguna modalidad, esto es, en referencia a una dimensión, variable, proceso en particular, pero siempre intentado (en el discurso y de forma propositiva) integrar todos los aspectos constitutivos de los lugares donde se interviene para transformarlo” Power Ponit de cátedra.

Se hará referencia entonces, por ejemplo, al Desarrollo Sustentable, al observarse el deterioro de la naturaleza que provino del “progreso”; al observarse la contaminación en todas sus formas; la extinción de recursos renovables y no renovables. Por lo que el cuestionamiento de estos procesos, deriva en la dimensión socio ambiental en torno a la dimensión socioeconómica desarrollada por los países centrales.



Conceptualizaciones del “desarrollo local” y criticas  a las formas actuales en que se piensa el desarrollo.

Los aspectos específicos que forman parte de las conceptualizaciones del “Desarrollo Local” tienen que ver en principio, con que el crecimiento económico comience a pensarse, en términos de beneficios sociales, ambientales, culturales, y no tan sólo en términos monetarios, al mismo tiempo que estos beneficios empiecen a ser pensados desde los propios lugares que empiezan a transformarse y no ya desde los países centrales.

Sin embargo, cabe destacar que esta idea de desarrollo local que “crece” en los 90` con el impulso de un aumento de participación de los actores desde donde surgen las transformaciones, conducidas por los propios actores, se da bajo un nuevo contexto en el cual son preponderantes las ideas neoliberales. ¿Esto qué significa? Que, en materia de sector financiero se refuncionalizan las ciudades para resolver la crisis de los 70`, dicha refuncionalización exige al Estado tener menos presencia en la economía nacional y global, es decir,  dejar funcionar libremente al mercado, ya que mediante esta lógica el crecimiento de algunos actores bajo “idea del goteo”, permitirá el crecimiento de otros mediante la inversión en otros sectores de la economía. Dicho proceso se acompaña de la descentralización económica y política con todo lo que ello implica (se “trasladan” funciones, responsabilidades sin los fondos necesarios ni suficientes).

En este contexto los aspectos de un desarrollo local caracterizado por, decisiones tomadas por personas reales, habitantes de los territorios; existencia de relaciones interpersonales para el desarrollo de los proyectos; programas promovidos desde “abajo”, significativos para la sociedad implicada; tiene que estar implicado en el contexto nacional o regional ya que la mera aceptación e impulso social local no es suficiente para que llegue a su completa y satisfactoria concreción; un proceso de Construcción Social, esto significa, un conjunto de políticas desarrolladas por actores sociales bajo su propia voluntad y no impuesto por fuerzas externas orientados a reconfigurar el territorio; los beneficios deben ser repartidos de manera equitativa en la sociedad implicada; una Estrategia compleja, debe ser participativa, permitir la revisión permanentemente, priorizar al sector público, construir experiencias replicables en otra escala, en otros lugares; el Gobierno local es el promotor, dichos aspectos del desarrollo local, se van a ver en completa contradicción con el contexto socioeconómico que comienza a fundarse.

Por tanto, en lo que respecta a las formas actuales en que se piensa el desarrollo local se le puede criticar su vaga aplicabilidad, su gestión en tanto se encuentran implicados sectores sociales “importantes” tanto en materia política como económica, y que sólo a través de éstos es posible hacer llegar la voz de quienes necesitan realmente de un desarrollo local; también se lo puede criticar en cuanto a su corte temporal de aplicabilidad, su carácter de “bache” temporal y no de solución real a las necesidades de vida sociales a largo o mediano plazo, directamente relacionado a aspectos de políticas capitalistas neoliberales.

En cuanto a la actual concepción de desarrollo, aplicado al desarrollo local se lo puede criticar en su nacimiento, ya que nace como “salvavidas” a una situación de abandono total por parte del Estado Nacional de las sociedad en sus aspectos básicos como lo son la salud y la educación, y no así como proyecto genuino de mejora de condiciones sociales desde sus distintos niveles (local, provincial, nacional) y en sus distintos ámbitos (educación, salud) y aspectos, (económico, político, cultural).

Referencias Bibliográficas

v  ESTEVA, Gustavo (2000): Desarrollo. En: Andreu VIOLA (Comp.) Antropología del Desarrollo.Teorías y estudios etnográficos en América Latina. Editora Paidós, Barcelona, p.67-101.

v  NISBET, Robert (1981): Introducción. En: Historia de la idea de progreso. GEDISA, Barcelona, Segunda Parte, p.243-253.

v  ROFMAN; Alejandro. (2006) El enfoque del desarrollo local: conflictos y limitaciones. En: Villar – Rofman (Comp). Desarrollo Local. Una revisión crítica del debate. Editorial Espacio. Buenos Aires, p.38-58.

v  VIOLA, Andreu (2000): La crisis del desarrollismo y el surgimiento de la antropología del desarrollo. En: Andreu VIOLA (Comp.) Antropología del Desarrollo. Teorías y estudios etnográficos en América Latina, Editora Paidós, Barcelona, p. 9-64.


martes, 7 de septiembre de 2021

Reflexión sobre la noción de Modelo de Desarrollo. Modelo de organización del trabajo, Régimen de acumulación y Modo de regulación en la Argentina. Su impacto en las posibilidades del Desarrollo Local de nuestras comunidades.

 

La concepción de Desarrollo que se tiene en Argentina sin ser totalitarista, expresándome en términos muy generales ya que la sociedad es completamente heterogénea, en general, es la tradicional, un desarrollo en términos de evolución, de crecimiento, de ir de lo simple a lo complejo, de lo poco a lo mucho, de responder a los estándares propuestos por los pises desarrollados. La tecnificación de los procesos de producción, la explotación de los recursos para satisfacer las necesidades humanas en el sentido tradicional, la adquisición de materialidades implica desarrollo, mejorar la calidad de vida aunque ello implique, paradójicamente, grandes costos ambientales. Es la concepción de desarrollo para amplios sectores sociales ya que no hay por parte de la misma una reflexión, un detenerse a pensar en lo que estoy buscando y lo que pierdo en la obtención de ello.

Así entonces el modelo de organización del trabajo en el país responde al modo de producción capitalista, el control por parte de unos grupos sociales por los otros, con estructuras piramidales, verticalistas en su mayoría, en los organismos, instituciones. Con un objetivo de ganancias, rentabilidad al menor costo y obtención de plusvalía. El régimen de acumulación es desigual, los beneficios se concentran en las grandes empresas, en los grandes productores frente a los cuales los pequeños y medianos muchas veces no pueden competir; las pérdidas son distribuidas en el total de la sociedad ya sean económicas o ambientales.

 Un ejemplo, siendo hija de pequeño productor ganadero vacuno primario, y siendo Argentina un país productor de materias primas, hoy (soja), lo que implica grandes extensiones de tierra en la región pampeana principalmente con una base de desarrollo que apunta a la tecnificación del trabajo, al uso de avanzada tecnología y a la escasa demanda de mano de obra, sobre todo no calificada (la calificada es demandada en menor medida debido a la tecnificación); puede observarse que en el intercambio, el productor primario que responde al agronegocio, es decir el empresario agrario posee ventajas frente al pequeño productor primario; estos últimos, sin embargo son los que más trabajan, más mano de obra demandan y menos ganan en la cadena de producción.

Para que se ilustre mejor el caso… para que un pequeño productor ganadero tenga una nueva cría, debe esperar 4 años promedio entre el tiempo de espera de “recambio” y no exigencia de las vacas madres, aparte tiene costos sanitarios y veterinarios como vacunas, marcas, etc;  a partir de allí sigue la cadena,

 “En el mes de marzo (2020) se pagó por el ternero un precio promedio de $103,64 el kg. de animal vivo de carne al mostrador. En la siguiente etapa, se considera un proceso de engorde a corral siendo el feedlot quien adquiere el ternero, lo engorda en 176 días y se obtiene un novillo con un peso neto de salida de 380 kg con destino al mercado interno. El precio promedio de venta del novillo al frigorífico fue de $90,97 por kilo de animal vivo. El precio de venta a la salida del frigorífico en marzo fue $178,92 el kilo de carne al gancho. Finalmente, la carnicería, obtuvo un precio de $293,72 el kg para marzo. El IVA representa el 10,5% ($30,84), por lo que el consumidor final pagó en promedio $324,56 el kilo de carne. (Extraido de “Suena a campo, el multimedio del agro” disponible en: http://suenaacampo.com/2020/05/06/por-cada-kilo-de-carne-que-se-vande-se-pagan-100-de-impuestos/ consultado el 26 de septiembre de 2020)

El modo de regulación mediante los impuestos que se pagan en el país, para financiar una deuda externa, planes, funcionarios públicos, etc, excepto las actividades productivas, lleva a que las condiciones de desarrollo local sean cada vez más difíciles en nuestro país.

Un pequeño o mediano productor primario que en su actividad económica, que como señala Neef, no solo apunta al desarrollo económico de la familia, sino que trasciende en valorar la cultura, en el bienestar emocional, psíquico, respetar y sostener el estilo de vida identitario de cada lugar, en este caso gente de campo que desde hace cinco generaciones lleva una práctica sustentable y sostenible ya que se hace rotación de parcelas de campo para no generar saturación y desertificación de los suelos; se ven profundamente perjudicados por el tipo de organización, administración y políticas de gobiernos aplicadas en respuesta a las demandas de grandes corporaciones financieras que exigen la retracción del rol del Estado al mínimo o por el contrario canalizar los esfuerzos en sostener un capitalismo financiero que hace imposible para otro tipo de actividades económicas desarrollarse y beneficiar a las sociedades locales.

De esta manera el productor se ve obligado a buscar otras fuente de trabajo, ya sea por cuenta propia o dependiente del Estado para sostenerse, es decir, satisfacer las necesidades básicas, perdiendo en el proceso la confianza en seguir sosteniendo su actividad; muchas veces optan, debido a la baja rentabilidad, por vender los campos y alimentar al negocio inmobiliario, el cual muy bien beneficiado por el sistema capitalista se encuentra; en otros casos, como el de mi familia, el productor primario busca y obtiene un trabajo en el Estado que le permite sostener su vida familiar y su actividad como productor primario a pequeña escala; un trabajo en el Estado para sostener lo que el Estado debería cuidar, el desarrollo local, esa es la nueva cadena de producción a la que se ha llegado en sectores de medianos y pequeños productores de nuestro país.

Queda más que claro que el desarrollo local no es el interés principal de nuestros gobiernos, sino por el contrario, el interés personal de la sociedad elitista, el interés por financiar a grandes corporaciones que son “más rentables” y funcionarias a las eternas deudas externas en las que estamos inmersos los países latinoamericanos, que a su vez como Neef, lo menciona, en nuestro caso como otros, hemos llegado a la hiperinflación.

En consecuencia, es fundamental, como sostiene Luis José di Prieto Paolo (…)

“una política que apunte a la generación de actores locales para el desarrollo, al fortalecimiento de las organizaciones locales, a la creación de ámbitos de participación en la elaboración, ejecución y evaluación de las políticas sociales, al diseño de nuevas formas de articulación entre Estado, Mercado y Sociedad. Ya no existe el Estado benefactor como productor ilimitado de bienestar. Tampoco puede la justicia social estar librada a la oferta y demanda del mercado. La búsqueda de esta nueva forma de articulación pasa por “una necesaria descentralización institucional, por la afirmación de las autonomías locales, por los procesos de generación de actores locales de desarrollo”

Desde esta perspectiva y retomando a Neef, es necesario la reelaboración de indicadores de crecimiento cualitativos como los que el autor elabora con base en la distinción entre necesidades, satisfactores y bienes para que las políticas generadas desde los gobiernos respondan a las necesidades de cada identidad de sociedad local.

Sin intenciones de ir en demasía en cuanto a extensión del análisis, y yendo a lo central, considero que el tipo de organización y valoración del trabajo, el régimen de acumulación, el modo de regulación en Argentina, debe ser reestructurado bajo nuevas perspectivas socioeconómicas como las planteadas, entre otros, por el economista Manfred A. Max Neef; de esta manera estos elementos que son parte de la organización tradicional de la economía, los cuales el autor no descarta ni niega, sino que resignifica, serían benéficos, ampliarían y darían base solida a las posibilidades de desarrollo a nuestras comunidades Argentinas, de una manera no tan desigual, siendo optimista.