Fin de la Segunda Guerra
Mundial, EE.UU debía consolidar su hegemonía y hacerla permanente, el
presidente Truman en su programa de desarrollo basado en los conceptos del
trato justo democrático utiliza la palabra “subdesarrollo” y a partir de allí,
cambia el significado de “Desarrollo”, en ese momento millones de personas se
metamorfosean y pasan literalmente a dejar de ser todo lo que eran fruto de un
espejo impuesto por las palabras del presidente. Se redefinen las identidades
de una gran cantidad y diversidad de personas a una minoría homogénea, Gustavo Esteva (2000).
A partir de entonces es que
los países desarrollados comienzan a brindarles a los países subdesarrollados
las herramientas para que alcancen el estadío superior que toda sociedad en
crecimiento debe alcanzar para no quedar en una primitiva situación de
estancamiento que las conduciría nada más y nada menos que a la inferioridad. En
este proceso entonces se produce la relocalización de las industrias de los
países del centro hacia las áreas económicamente emergentes de los países
periféricos; es mediante la industria que los países subdesarrollados van a
alcanzar el estado socioeconómico superior. En esta configuración los países
periféricos productores de materias primas elaborarán los productos necesarios
para los piases centrales quienes dejarán de elaborarlos en sus propios
territorios y los transportarán, a un bajo costo, desde estas periferias
lejanas, Lucas Ramírez, apuntes de clase.
Hacia la década de los 70`
surgen una serie de crisis “entrelazadas” si se quiere, por una parte, el
progreso implícito en el discurso del desarrollo comienza a caerse, a romperse,
se genera desconfianza ante el mismo y se comienza a buscar alternativas al
mismo. Comienzan las desconstrucciones de la idea de desarrollo por autores
tales como Foucault, Escobar, entre otros. En dicho contexto, son los Servicios
Comerciales los que se comienzan a desplegar, la industria ya no da respuestas
como lo hizo con anterioridad. Entra en crisis el binomio
desarrollo-subdesarrollo, del camino evolutivo. Se toman en cuenta las
especificidades de los países periféricos que antes no se tomaba en cuenta en
la concepción de desarrollo.
Por lo que la situación
comienza a cambiar, los países periféricos se tornan más fuertes ya que la sociedad
accede a nuevos bienes y servicios, a educación, a salud, entre otros, surge
una nueva configuración del tejido social. Surgen ideas que se configuran en
estos centros urbanos de los países periféricos con cierto nivel de transformación
social considerado como desarrollo lo que conlleva a un cuestionamiento de los
vínculos entre países desarrollados y países subdesarrollados. El desarrollo socioeconómico
definido como doctrina, ideología se ve cuestionado en los ámbitos académicos
de éstas periferias que dejan de concebirse a sí mismas como tales. Surgen los
reconocimientos a marcos culturales que tienen lugar en distintos territorio,
se hace hincapié en el hecho de que, reconocer la diferencia es ser
desarrollado, de este modo se propone que ser desarrollado no implica ser “la familia
feliz del sueño americano” ni ser la economía de EEUU. Ser desarrollados implica reconocer las diferencias
en tanto aspecto cultural, articular las especificidades locales, regionales,
nacionales con procesos más generales de transformación. Por lo que el desarrollo
socioeconómico va a ser un desarrollo bajo alguna modalidad.
De este modo, en lo que
cabe a modo de crítica a la forma de conceptualizar el desarrollo se puede
destacar la ausencia de la dimensión cultural, la usencia de las
especificidades de cada sociedad, de cada territorio, de cada región de cada
nación. Al mismo tiempo se puede criticar que el proceso de transformación no
respeta las raíces culturales de cada contexto ya que se deben adoptar las
nuevas “recetas” herramientas para lograr el desarrollo bajo dicha concepción.
Del mismo modo a esta forma
de conceptualizar el desarrollo se le puede criticar la fecunda necesidad de
exponer al otro como inferior para tomar el papel de ejemplo a seguir. Hacia
1988 la UNESCO comienza a desarrollar la dimensión cultural del Desarrollo, pero
tras varios análisis a proyectos presentados, la mayoría financiados por el
Banco Mundial, se identifica que comienza a darse el etnodesarrollo, el cual
tiene que ver con la capacidad de un pueblo para potenciar su cultura como
ejemplo a seguir por los demás pueblos. Si bien las poblaciones originarias
estaban en contra de esta postura, la tomaron como estrategia para ser
escuchados en la marginalidad en que se encontraban.
Pero, la situación, como antes se mencionó, se
transforma de manera significativa, citando el material de cátedra,
“La cuestión del desarrollo se diversifica y ya
no se hablará de “desarrollo socioeconómico” en tanto forma única, homogénea y
universal; ahora se construirá la categoría de desarrollo bajo alguna
modalidad, esto es, en referencia a una dimensión, variable, proceso en
particular, pero siempre intentado (en el discurso y de forma propositiva)
integrar todos los aspectos constitutivos de los lugares donde se interviene
para transformarlo” Power Ponit de cátedra.
Se hará referencia
entonces, por ejemplo, al Desarrollo Sustentable, al observarse el deterioro de
la naturaleza que provino del “progreso”; al observarse la contaminación en
todas sus formas; la extinción de recursos renovables y no renovables. Por lo
que el cuestionamiento de estos procesos, deriva en la dimensión socio
ambiental en torno a la dimensión socioeconómica desarrollada por los países
centrales.
Los aspectos específicos
que forman parte de las conceptualizaciones del “Desarrollo Local” tienen que
ver en principio, con que el crecimiento económico comience a pensarse, en
términos de beneficios sociales, ambientales, culturales, y no tan sólo en
términos monetarios, al mismo tiempo que estos beneficios empiecen a ser
pensados desde los propios lugares que empiezan a transformarse y no ya desde
los países centrales.
Sin embargo, cabe destacar
que esta idea de desarrollo local que “crece” en los 90` con el impulso de un
aumento de participación de los actores desde donde surgen las transformaciones,
conducidas por los propios actores, se da bajo un nuevo contexto en el cual son
preponderantes las ideas neoliberales. ¿Esto qué significa? Que, en materia de sector
financiero se refuncionalizan las ciudades para resolver la crisis de los 70`,
dicha refuncionalización exige al Estado tener menos presencia en la economía
nacional y global, es decir, dejar funcionar
libremente al mercado, ya que mediante esta lógica el crecimiento de algunos
actores bajo “idea del goteo”, permitirá el crecimiento de otros mediante la
inversión en otros sectores de la economía. Dicho proceso se acompaña de la
descentralización económica y política con todo lo que ello implica (se
“trasladan” funciones, responsabilidades sin los fondos necesarios ni
suficientes).
En este contexto los
aspectos de un desarrollo local caracterizado por, decisiones tomadas por
personas reales, habitantes de los territorios; existencia de relaciones
interpersonales para el desarrollo de los proyectos; programas promovidos desde
“abajo”, significativos para la sociedad implicada; tiene que estar implicado
en el contexto nacional o regional ya que la mera aceptación e impulso social
local no es suficiente para que llegue a su completa y satisfactoria
concreción; un proceso de Construcción Social, esto significa, un conjunto de
políticas desarrolladas por actores sociales bajo su propia voluntad y no
impuesto por fuerzas externas orientados a reconfigurar el territorio; los
beneficios deben ser repartidos de manera equitativa en la sociedad implicada; una
Estrategia compleja, debe ser participativa, permitir la revisión
permanentemente, priorizar al sector público, construir experiencias
replicables en otra escala, en otros lugares; el Gobierno local es el promotor,
dichos aspectos del desarrollo local, se van a ver en completa contradicción
con el contexto socioeconómico que comienza a fundarse.
Por tanto, en lo que respecta a las formas
actuales en que se piensa el desarrollo local se le puede criticar su vaga
aplicabilidad, su gestión en tanto se encuentran implicados sectores sociales “importantes”
tanto en materia política como económica, y que sólo a través de éstos es posible
hacer llegar la voz de quienes necesitan realmente de un desarrollo local; también
se lo puede criticar en cuanto a su corte temporal de aplicabilidad, su
carácter de “bache” temporal y no de solución real a las necesidades de vida
sociales a largo o mediano plazo, directamente relacionado a aspectos de
políticas capitalistas neoliberales.
En cuanto a la actual concepción de desarrollo,
aplicado al desarrollo local se lo puede criticar en su nacimiento, ya que nace
como “salvavidas” a una situación de abandono total por parte del Estado
Nacional de las sociedad en sus aspectos básicos como lo son la salud y la
educación, y no así como proyecto genuino de mejora de condiciones sociales
desde sus distintos niveles (local, provincial, nacional) y en sus distintos
ámbitos (educación, salud) y aspectos, (económico, político, cultural).
v ESTEVA,
Gustavo (2000): Desarrollo. En: Andreu VIOLA (Comp.) Antropología del
Desarrollo.Teorías y estudios etnográficos en América Latina. Editora Paidós,
Barcelona, p.67-101.
v NISBET,
Robert (1981): Introducción. En: Historia de la idea de progreso. GEDISA,
Barcelona, Segunda Parte, p.243-253.
v ROFMAN;
Alejandro. (2006) El enfoque del desarrollo local: conflictos y limitaciones.
En: Villar – Rofman (Comp). Desarrollo Local. Una revisión crítica del debate.
Editorial Espacio. Buenos Aires, p.38-58.
v VIOLA, Andreu
(2000): La crisis del desarrollismo y el surgimiento de la antropología del
desarrollo. En: Andreu VIOLA (Comp.) Antropología del Desarrollo. Teorías y
estudios etnográficos en América Latina, Editora Paidós, Barcelona, p. 9-64.
No hay comentarios:
Publicar un comentario